«An aching void»: el Cementerio Protestante de Chascomús

Para RMG, compañera navegante de estos espacios sutiles

Fui a Chascomús, como muchos, para ver el eclipse total de sol del 2 de julio de 2019; además, para averiguar datos de un maravilloso hecho relacionado con lo ufológico que sucedió décadas atrás. El eclipse lo vi o mejor dicho lo presentí, pero de todos modos fue maravilloso. Mi investigación dio frutos inesperados. De ambas cosas hablaré en entradas futuras de este blog.
Aquí les mostraré un lugar increíble que queda en las afueras de la ciudad: el cementerio San Andrés o Cementerio Protestante.
Según cuenta Jeremy Howat en www.argenbrit.org, “un grupo de agricultores escoceses, a principios de 1850, migró de las áreas vecinas de Buenos Aires a las cercanías de Chascomús para cultivar la tierra. Para sus plegarias dominicales, construyeron el ’Rancho Kirk’ en 1857 en un lote de tierra provisto por la Estancia La Adela. El primer ministro escocés fue el reverendo Martin P. Ferguson que comenzó su apostolado entre los colonos en enero de 1863. La iglesia de los escoceses ‘St. Andrew’s’ fue construida en 1872”.
“El pastor Ferguson -continúa el relato de Howat- comenzó a registrar las defunciones y entierros de sus feligreses en un ‘Registro de Defunciones y Entierros’ a partir de marzo de 1863. Recién a principios de 1868 con el comienzo de la plaga de cólera en Chascomús las entradas en el Registro comenzaron a incrementarse. La comunidad escocesa negoció con la Municipalidad la provisión de un Cementerio Protestante. Esto fue acordado y la primera sepultura se abrió el 16 de enero de 1868”.
Por su parte, en el sitio web El Ágora se lee que desde 1828 la colonia escocesa en la provincia de Buenos Aires, que llegó a principios de esa década, fue dispersándose y “fue necesario en 1829 establecer oficialmente la Iglesia Presbiteriana San Andrés en Argentina, inaugurando la primera capilla en Capital Federal. Al poco tiempo, en 1838, se inauguró también la Escuela San Andrés. A partir de 1855 comenzaron a establecerse iglesias en varias localidades, a medida que la comunidad de creyentes crecía. Ese año se inauguró una capilla en Florencio Varela, en 1868 ocurre lo mismo en Jeppener (nota: hoy demolida) y en 1872 en Chascomús junto al cementerio”.
Jeremy Howat finaliza: “Este cementerio comenzó siendo el lugar de enterramiento para los colonos escoceses que vivían en la provincia de Buenos Aires. Desde los años ’40 se ha convertido en el cementerio donde se entierra a los protestantes que residen en Chascomús”. Agrega que hacia octubre de 2004 había registrados más de 1..400 enterramientos. Por mi parte, añado que me sorprendió en un cementerio antiguo ver un sector con parcelas nuevas, lo que confirma que siguen sepultándose personas allí.
El solar en sí del cementerio es un lugar que transmite una absoluta paz. De hecho, invita a quedarse leyendo un libro bajo los cipreses. Quizás de Burns, quizás de Stevenson. Mientras paseaba entre las tumbas me sentí rodeado y cuidado por muchos espíritus.
Aquí les ofrezco algunas fotos. Si van a Chascomús traten de no perdérselo. Para llegar: si van en micro o tren, un remis de ida, vuelta y espera para tomar fotos les cobrará unos 400 pesos más o menos, en cifras de julio de 2019 (para comparaciones futuras, son menos de diez dólares al cambio actual). Y si tienen auto, les copio esto de TripAdvisor: “Para llegar aquí deberá tomar la av. Lastra, seguir por la av. Alfonsín hasta dar con la autovía 2 para continuar derecho dos kilómetros mas por la av. Campaña del desierto. Al llegar al cruce con la calle cacique Catriel – de su mano derecha – deberá ingresar por esa calle unos 300 metros hasta dar con el cruce de la segunda calle de tierra de su mano izquierda. Al fondo advertirá la entrada.”

La tranquera frente a la iglesia. Los visitantes entran por el molinete que se aprecia a la izquierda.
La iglesia de San Andrés.
Carteles (el de madera indudablemente más viejo) que resumen la historia que les cuento arriba.
La entrada al cementerio esta a la izquierda de la iglesia.
En muchas de las lápidas se leen las inscripciones…
…y en muchas otras han desaparecido.
Muchas lápidas y monumentos tienen bellos epitafios en verso.
What peaceful hours we once enjoyed
How sweet their memory still
But they have left an aching void
The world can never fill
Esta sepultura me llamó la atención por su cruz templaria, que sin embargo algunos afirman que es la cruz de San Andrés.
Detalle de la cruz.
La tumba y este cronista.

Marcelo Metayer Escrito por:

4 comentarios

  1. Rafa L.
    5 julio, 2019
    Responder

    Impecable laburo, como es habitual. Abrazo.

    • Marcelo Metayer
      5 julio, 2019
      Responder

      Muchas gracias Rafa!!!

  2. Agustín Vazzano
    5 julio, 2019
    Responder

    Muy bueno

    • Marcelo Metayer
      10 julio, 2019
      Responder

      ¡¡Muchas gracias!!

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