Hace unos cuantos días, Robert me pasó el link para bajar un archivo pdf con información sobre ciertos mausoleos del cementerio de La Plata: los que tienen rasgos egipcíacos. Los autores, la sempiterna María Carlota Sempé, que ha publicado artículos sobre la relación entre el cementerio y la masonería desde hace mucho tiempo; con ella, firman Antonia Rizzo y Virgina Dubarbier.
Pueden bajar el artículo de aquí.
La cuestión es que me quedó dando vueltas en la cabeza el ir a comprobar esas tumbas. Sabía, dada mi experiencia de julio del año pasado, cuando me rajaron con cámara y todo, que no me iba a resultar fácil tomar fotografías. Pero, parafraseando a Borges, “la curiosidad pudo más que el miedo”, y el lunes 17 de marzo, sorteando el calor infame del verano moribundo, me apersoné en la puerta del camposando platense. Primer escollo: un cartelito advierte que “está prohibida la entrada con pantalones cortos. No comprometa al portero”. Miré mis bermudas pescadoras (o Capri, o de pirata, llámenlas como ustedes quieran): ¿son o no pantalones cortos? Agarré y entré; tiempo para salir carpiendo siempre hay.
Como pueden ver, algo muy interesante que incluye el documento de Sempé et altri es un mapa con la ubicación de los mausoleos. Vean también mis notas: así andaba yo, caminando entre panteones, anotando cosas y mirando para todos lados, a ver si podía sacar la cámara, robar una imagen y guardarla enseguida.

De todas, la que más me gustó fue la de Emilia María Carlota Salza. con la famosa frase del templo de Isis sobre la entrada:
…”yo soy el que soy, he sido y seré… ningún mortal ha descorrido jamás el velo que me oculta”…


Detalle de la frase.
Seguí por esos pasillos que tanto me gustan. Me di cuenta de que son muy anchos, mucho más que en Chacarita o en Recoleta, lo que permite admirar las magníficas bóvedad con mucha comodidad.

Un poco al azar, pero con el mapa en la mano y sobre todo en la cabeza, llegué a una de mis bóvedas favoritas de todos los cementerios que he visitado: la de la familia Pagês. Ya le tomé fotos en una visita anterior, pero nunca dejo de pasar por allí.

Luego, volví a pararme frente a la bóveda de Salza, tomando más notas, cuando se me acercó un guardia de Seguridad del camposanto. Parecido a … de la serie Friends, vestido de negro, con el bastón antimotines en la mano. Un poco asustaba, aunque se notaba que estaba aburrido. Tuvimos un interesante diálogo:
-Hola ¿Estás buscando una tumba en especial?
-No, estoy haciendo una investigación sobre tumbas con decoraciones egipcias -contesté, sin mirarlo, continuando con las notas.
-Ah, ¿ya viste la que tiene la cara de un faraón? -dijo, refiriéndose a la de Pagês.
-Sí, la de la esfinge.
-Bueno.
Se fue. Pero de inmediato volvió.
-Vos que andás investigando cosas egipcias, ¿te puedo mostrar algo que encontré?
Me tendió un ojo de Horus metálico, atado a una cintita roja. Lo sostuve entre mis dedos un momento.
-Es muy lindo.
-No es egipcio ni a palos, ¿no?
-Sí, claro. Es el ojo de Horus, el dios-halcón.
No se imaginan lo contento que se puso.
-Uy, gracias, ahora ya sé lo que tengo. Muchas gracias.
Y se fue.
Seguí mi derrotero, ahora completamente al azar pero hacia la salida (a diferencia del cementerio de la Chacarita, aquí es muy difícil perderse). Y me encontré con el mausoleo marcado como i78. Ya lo ven: sólo una puerta y una escalera descendente, sin inscripción alguna. Me recorrió un estremecimiento de gozoso terror. Es claro que la realidad imita demasiado al arte.

Luego, antes de irme, volví a pasar por el precioso panteón de la familia Delmar (vean aquí). Y justo el sol iluminaba un vitral que nunca había visto. ¿Años ‘50, ‘60? No sé. Pero me encanta.

***
Me fui tranquilo. Nadie me vio tomando fotos, y el hombre de Seguridad quedó chocho después de nuestro encuentro. No niego que de todos modos cada imagen que tomaba era un poco de adrenalina, siempre con el oído atento y el corazón acelerado. Ésas, creo, suelen ser las mejores fotos. Y las mejores cosas.


Volviste a postear, qué bueno para tu público
Excelente nota y fotos. Voy a intentar de volver a La Plata antes de irme a Australia para visitar el cementerio… te aviso.
Gracias, Rob! Te espero para ir a robar unas fotos al Cementerio de mi Ciudad. Un abrazo.
hola me encanto tu experiencia en el cementerio d ela plata, y tenes experiencias misticas en algun otro cementerio?…besos te doy una frase de woody allen… “no es que le tenga miedo a la muerte, simplemente no quiero estar alli cuando llegue”..
me encantron tus fotos son muy buenas y me gusta que visites el cementerio de La Plata. Asi uno no se siente tan solo en el interes del tema. Carlota
MArce q lindas fotos!!!! nos tenemos q dar una vuelta x en cememterio eh!
Felitaciones, estan excelentes!
nada mal
muy bueno, crei que a mi solo me interesaba el cementerio pero veo que no, seria bueno a tracves de este sitio juntarnos varios y no solo sacarnos fotos sino hacer algunas grabaciones piensenlo y nos comunicamos
claludio, me parece muy interesante lo que proponés. Leí mucho sobre psicofonías y me gustaría intentarlo. Pongámonos en contacto.
Hola queria saber si tenes material de la masoneria en el cementerio de la plata o de la ciudad.
trate de contactarme por mail con maria carlota sempe pero su mail parece ser viejo tendrias el actual?
muchas gracias!