He vivido lo suficiente para ver esta singular paradoja.
Cuando apareció la primera serie Battlestar Galactica, en 1978, era obvio, y así lo señalaron muchos medios especializados, que su éxito estaba pegado al de Star Wars. En la revista española Nueva Dimensión directamente hablaban de una “pobre copia”, lo que los ingleses llaman un ripoff.
Pasaron los años, muchos años. Y he aquí que en 1999, más de veinte años después de la primera película, George Lucas presenta The Phantom Menace, la primera de la “segunda trilogía”. En 2002 llegó The Clone Wars. Y en 2003 apareció la nueva versión de Battlestar Galactica, producida también por Glen A. Larson, pero reimaginada por el guionista Ronald Moore.
Pues bien: la paradoja es ver cómo la supuesta copia trucha ha evolucionado hasta llegar a ser el punto más maduro de lo que antiguamente se llamaba space opera, mientras que las películas de la “nueva trilogía” (en 2005 llegó por fin The Revenge of the Sith) son casi cuentos para niños. Al lado de las batallas espaciales contra los cylons, las luchas de The Phantom Menace causan risa.
Me gustaría saber, si fuera posible, qué opinan los críticos de cine de Nueva Dimensión.
Acá, les dejo la introducción de Battlestar Galactica, con el maravilloso tema musical creado por Bear McCreary y Richard Gibbs.


Marcelo, si bien no soy especialista en Cine, ni cosa que se le parezca, si me considero un consetudinario “mirador” de películas de generos diversos, con particular gusto por la viejas pelis de blanco y negro, y sobretodo del llamado film noir. Tal como vos comentas la irrupción de Battlestar… parecía montada al exito de Star Wars, pero a mi gusto Galáctica era en su presentación mas “oscura”, sin “robotitos” simpáticos, y con una raza vagando por el Cosmos y amenazada en su continuidad. A pesar del exito arrollador de Star Wars, me gusto por el genero es anterior, sin llegar a ser un “trekkie” siempre me gusto más Star Trek, en particular la dialectica entre los personajes principales de la misma.
Te mando un saludo